Una de esas noches maravillosas donde todos nos volvemos niños, donde todo es ilusión, donde todo es posible, hasta oír en el silencio unos pasos por casa aunque no haya nadie...
Noche de Reyes, noche de Magos, de magia...
Poner vuestros zapatos bajo el árbol bien limpitos, agua para los camellos, algún dulce para Sus Majestades...y esperar.
Al amanecer, ir a mirar...
Seguro que algo ha pasado y alguna ilusión es ya realidad...
¡Feliz Día de Reyes, amig@s!























































