Cuando me enteré que Alma, la persona que junto a su hermana Teresa regentan el kiosco de prensa donde compro habitualmente, se casaba, decidí hacerle un detalle para ese día.
Como estaba a punto de empezar mis vacaciones, no tenia mucho tiempo, por lo que pensé en una escena de boda, sencilla, pero que tuviese detalles personalizados.
Le encanta Egipto, así que junto a una cajita con los anillos, le puse una pequeña pirámide y en la pared, unos pergaminos enmarcados.

Para calmar los nervios del momento, una taza de tila y unos ricos bombones, que el chocolate es bueno para todo...
Tenia preocupación por si llovía el día de la boda, por lo que le dejé un paraguas a mano...
Había algo azul para cumplir la tradición...
En las paredes, además de otras cosas, un cuadro alusivo al amor hecho con unos pendientes desparejados que tenía por casa y una corona de flores de papel.

En el suelo, además de otras cosas, la alfombra que os enseñe en una entrada anterior, y naturalmente, revistas y periódicos en la bolsa de su kiosco...
El resultado total, fue este...
Pese a estar de vacaciones, no he querido dejar de enseñárosla...
¡Que seas siempre muy feliz, Alma!