Siempre me han gustado estos bolsos que combinan piel y tela, bolsos que llevaban los viajeros de antaño que recorrían Europa admirando monumentos y descubriendo usos y costumbres diferentes, y en mis "experimentos" con el cuero, estoy haciendo algunos que os iré enseñando poco a poco...
Por ejemplo esta bolsa, alargada y alta para que quepa un montón de ropa bien ordenada sin que resulte muy pesada de transportar...
A los lados, unas trabillas permiten reducir la altura cuando la bolsa esté mas vacía...
Con unas asas fuertes y una buena cremallera para aguantar el abrir y cerrar continuado.
Todo cosido a mano con hilo encerado, según la técnica tradicional y en piel y tela de tapicería con tonos de otoño, pero luminosos.
Como veis, solo falta elegir destino del viaje...¡y estrenarla!
Hummmmm, pensando...¿qué tal quedaría en miniatura?...
Lo mío no tiene remedio, ¡todo lo veo en mini ! ;-)