Hay cantorales, libros de horas, un tipo de libros que me encanta hacer en miniatura...
Con sus tapas imitando cuero, nos enseñan el desgaste que confiere el paso del tiempo, y el encanto de lo antiguo...
Bien podrían haber estado en la biblioteca de alguna desaparecida abadía...¿verdad?
Aquí, todos reunidos...
Hummmm...
Me parece sentir un rumor lejano de rezos y cánticos...¿los oís?

















































